Vuelta al trabajo: ¿Preparada despedirte de las vacaciones?
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Vuelta al trabajo: ¿Preparada despedirte de las vacaciones?

En pleno verano, cambiando el chiringuito por la máquina del café, la silla regulable por la hamaca y la ropa de oficina por el bikini, no perdemos el tiempo concienciándonos de la vuelta al trabajo.

¿Cómo pensar en la obligación en un periodo tan placentero? En vacaciones hay que desconectar, pero eso sí, llega un momento en el afrontar la realidad se convierte en algo de lo que no se puede huir. Vuelven los madrugones y las charlas de los jefes. ¿Preparada para afrontar la situación de nuevo?

Obviamente, la primera respuesta es “no”, puesto que preferiríamos que las vacaciones fueran eternas, pero lamentablemente esto es más complicado que aceptarlo. Si volver al trabajo te cuesta más de lo normal, es posible que estés sufriendo la llamada depresión postvacacional.

Si es así, no te alarmes, puesto que no se trata de una enfermedad sino de un estado de ánimo pasajero provocado por el cambio de un modo de vida de ocio a un modo de vida de rutina. Este estado se combina de con sensaciones de depresión, irritabilidad y ansiedad.

Por tanto, tratándose de una sensación pasajera, no hablamos de un patología psicológica, sino que aparece y desaparece en un periodo de entre dos días y dos semanas. Entre sus síntomas, se encuentra: fatiga, cansancio, insomnio, falta de apetito, sentimiento de tristeza, dificultad para concentrarse, irritabilidad, sudoración, náuseas o problemas estomacales.

Las causas pueden ser varias: demasiada responsabilidad en el trabajo o malas relaciones con los compañeros de trabajo, una mala planificación de las vacaciones con periodos demasiado largos (es mejor dividirlas en periodos más cortos de tiempo que permitan desconectar), o sensación de menosprecio o infravaloración en el trabajo.

Sea cual sea la causa, existen algunas recomendaciones que puedes seguir para que la vuelta al trabajo sea lo menos traumática posible. Toma nota y sobre todo, “al mal tiempo buena cara”.

  • Incorporación pausada. Intenta guardarte los últimos días de vacaciones para relajarte en casa y acostumbrarte a la rutina poco a poco, evitando llegar el mismo día de antes de vacaciones.. Esto te servirá para aclimatarte al nuevo horario de manera menos traumática.
  • Integración en las relaciones. Lo primero es retomar las relaciones con los compañeros, fomentándolas y mantenerlas igual que antes de irte o incluso mejorarlas. Apuesta por animar a un almuerzo general para hablar de las vacaciones.
  • Sigue una dieta equilibrada. El menú también se relaciona con el trabajo. Igual que se vuelve a la rutina, es importante fomentar una buena rutina alimenticia alejada de las tapas y otras perdiciones que el verano y las vacaciones fomenta. Sigue una dieta equilibrada, sin alcohol, tabaco y café y bebe mucha agua.
  • Siempre positivo. Recordar lo maravillosas que han sido las vacaciones está bien, pero que no se convierta en una obsesión. El trabajo también tiene su parte positiva, búscala y disfrútala.
  • Usar técnicas de relajación. El Yoga u otras técnicas de meditación te ayudarán a mantenerte relajada, pudiendo servirte el resto del año para aumentar tu calidad de vida.
  • Apoyo de la empresa. Algunas empresas invierten en soluciones para sus empleados con respecto a este síndrome. Si la vuelta te cuesta más de lo que debería, puedes consultar al respecto.

Si con todo esto la situación no mejora, el problema es otro, por lo que debes prestar atención a si el problema está realmente en la incorporación al trabajo tras las vacaciones o en el propio trabajo.

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